{"id":12026,"date":"2011-02-11T02:28:09","date_gmt":"2011-02-11T08:28:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.yocreomifuturo.com\/?p=12026"},"modified":"2011-02-11T02:38:19","modified_gmt":"2011-02-11T08:38:19","slug":"la-ciencia-en-las-sonrisas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.yocreomifuturo.com\/?p=12026","title":{"rendered":"La Ciencia en las Sonrisas"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">&#8220;Cuando est\u00e1s sonriendo,\u00a0el mundo entero sonr\u00ede contigo.&#8221;\u00a0 ~\u00a0\u00a0Louis Armstrong<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.yocreomifuturo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/bebe_sonriendo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12037\" data-permalink=\"http:\/\/www.yocreomifuturo.com\/?attachment_id=12037\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.yocreomifuturo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/bebe_sonriendo.jpg?fit=110%2C110\" data-orig-size=\"110,110\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"bebe_sonriendo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.yocreomifuturo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/bebe_sonriendo.jpg?fit=110%2C110\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.yocreomifuturo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/bebe_sonriendo.jpg?fit=110%2C110\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12037\" title=\"bebe_sonriendo\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.yocreomifuturo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/bebe_sonriendo.jpg?resize=110%2C110\" alt=\"\" width=\"110\" height=\"110\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente es un art\u00edculo publicado hace unos d\u00edas en el peri\u00f3dico The New York Times.<\/p>\n<h2>Sonre\u00edr no s\u00f3lo expresa alegr\u00eda: tambi\u00e9n une a las personas<\/h2>\n<h4>Estudios revelan c\u00f3mo el cerebro distingue entre sonrisas verdaderas y falsas<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">NUEVA YORK.- Hace cuatro a\u00f1os, en medio de una llamada telef\u00f3nica, Paula Niedenthal comenz\u00f3 a preguntarse lo que significaba realmente sonre\u00edr. La llamada era de un periodista ruso que la estaba entrevistando para hablar sobre su investigaci\u00f3n en expresiones faciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Al final, me dijo: \u00ab\u00bfAs\u00ed que usted es norteamericana?\u00bb&#8221;, record\u00f3 Niedenthal. &#8220;Entonces, sabe -le inform\u00f3 el periodista ruso- que las sonrisas norteamericanas son falsas y las francesas son verdaderas.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;De pronto, me interes\u00e9 en el tema&#8221;, dijo Niedenthal. A pesar de que sonre\u00edr es una de las cosas m\u00e1s comunes que hacemos los seres humanos, Niedenthal descubri\u00f3 que la explicaci\u00f3n cient\u00edfica del fen\u00f3meno era floja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, la doctora Niedenthal y sus colegas han estudiado una amplia gama de investigaciones -desde escaneos cerebrales hasta observaciones culturales-, para elaborar un nuevo modelo cient\u00edfico de la sonrisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creen que pueden explicar no s\u00f3lo el origen de las sonrisas, sino c\u00f3mo las percibe la gente. En un n\u00famero reciente de la revista Behavioral and Brain Sciences , sostienen que las sonrisas no son simplemente expresiones de un sentimiento interno. Las sonrisas, de hecho, son s\u00f3lo la parte m\u00e1s visible de una uni\u00f3n \u00edntima entre dos mentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo m\u00e1s que m\u00fasculos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los psic\u00f3logos han estudiado cuidadosamente las sonrisas durante d\u00e9cadas, pero mayormente desde lo externo. Cuando los m\u00fasculos cigom\u00e1ticos de nuestras mejillas se contraen, los extremos de nuestra boca se elevan. Pero la sonrisa es mucho m\u00e1s que eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Una sonrisa no es esa cosa que aparece&#8221; -asegur\u00f3 la doctora Niedenthal-. Est\u00e1 relacionada con un cuerpo.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, los labios se abren para mostrar los dientes; a veces, se mantienen sellados. A veces, los ojos se entrecierran. El ment\u00f3n se eleva con algunas sonrisas y con otras cae. Catalogar estas variantes es un importante primer paso, pero no puede brindar una respuesta al enigma de las sonrisas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos investigadores han intentado ir m\u00e1s profundo, comprender qu\u00e9 estados mentales producen las sonrisas. Pensamos que significan felicidad y, en verdad, los investigadores encuentran que cuanto m\u00e1s intensamente se contraen los m\u00fasculos cigom\u00e1ticos, m\u00e1s feliz aseguran sentirse. Pero esto est\u00e1 lejos de ser una regla fija. A veces son los mismos m\u00fasculos los que se contraen cuando la gente siente tristeza o asco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre sentimientos y rostros es todav\u00eda m\u00e1s misterioso. \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00eda un sentimiento cualquiera curvar nuestras bocas? Esta es una pregunta que Darwin se plante\u00f3 durante a\u00f1os. Una clave importante, seg\u00fan dijo, se encuentra en las caras de los simios que tambi\u00e9n, en ocasiones, levantan el borde de su boca. Seg\u00fan Darwin, esas tambi\u00e9n son sonrisas. En otras palabras, Mona Lisa hered\u00f3 su siempre fascinante sonrisa del sonriente ancestro com\u00fan que comparti\u00f3 con los chimpanc\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiosos de los primates han podido clasificar sus sonrisas en unas pocas categor\u00edas. Los chimpanc\u00e9s a veces sonr\u00eden por placer, pero tambi\u00e9n cuando tratan de fortalecer un lazo social con otro chimpanc\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Niedenthal piensa que algunas sonrisas humanas entran tambi\u00e9n en estas categor\u00edas. Es m\u00e1s: pueden ser distinguidas por ciertas expresiones. Una sonrisa vergonzosa a menudo est\u00e1 acompa\u00f1ada por un ment\u00f3n bajo, mientras que una para saludar a menudo est\u00e1 acompa\u00f1ada por la elevaci\u00f3n de las cejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los chimpanc\u00e9s a veces no sonr\u00eden por placer o por lograr una conexi\u00f3n social, sino por expresar poder. Un chimpanc\u00e9 dominante sonreir\u00e1 y mostrar\u00e1 sus dientes. La doctora Niedenthal sostiene que tambi\u00e9n los seres humanos ostentan una sonrisa para expresar poder y a menudo elevan el ment\u00f3n de manera de mirar a los dem\u00e1s desde arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hacer una expresi\u00f3n facial particular es s\u00f3lo el primer paso de una sonrisa. Niedenthal sostiene que la manera en que la otra persona interpreta la sonrisa es igualmente importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo m\u00e1s importante, sostiene, es que la gente reconozca las sonrisas al imitarlas. Cuando una persona que sonr\u00ede cruza sus ojos con otra, \u00e9sta sin saberlo tambi\u00e9n remeda una sonrisa. Niedenthal y sus colegas citan investigaciones que indican que esta imitaci\u00f3n activa muchas de las mismas regiones cerebrales que est\u00e1n activas en el que sonr\u00ede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una sonrisa feliz, por ejemplo, est\u00e1 acompa\u00f1ada por actividad en los circuitos cerebrales de la gratificaci\u00f3n y mirar una sonrisa feliz puede despertar tambi\u00e9n esos circuitos. Remedar una sonrisa amistosa produce un patr\u00f3n de actividad cerebral. Activa una regi\u00f3n del cerebro llamada corteza orbitofrontal que distingue los sentimientos que tenemos por la gente con la que tenemos una relaci\u00f3n cercana de la de otros. La corteza orbitofrontal se activa cuando los padres ven sonre\u00edr a sus propios beb\u00e9s, por ejemplo, pero no cuando ven a otros ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gestos falsos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Expresar las sonrisas no s\u00f3lo permite que la gente reconozca las sonrisas&#8221;, asegura Niedenthal. Tambi\u00e9n les permite reconocer las sonrisas que son falsas. Cuando inconscientemente imitan una sonrisa falsa, no experimentan la misma actividad cerebral que cuando experimentan una aut\u00e9ntica. Esa experiencia les hace saber que algo est\u00e1 mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un estudio, ella y sus colegas est\u00e1n experimentando la idea de que la imitaci\u00f3n permite a la gente reconocer las sonrisas aut\u00e9nticas. Mostraron im\u00e1genes de gente sonriente a un grupo de estudiantes. Algunas de las sonrisas eran genuinas y otras, falsas. Los estudiantes r\u00e1pidamente pudieron establecer la diferencia entre ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, Niedenthal y sus colegas pidieron a los estudiantes que colocaran un l\u00e1piz entre sus labios. Esta simple acci\u00f3n involucr\u00f3 los m\u00fasculos que de otra manera pod\u00edan producir una sonrisa. Al no poder imitar las caras que ve\u00edan, los estudiantes tardaron mucho m\u00e1s en determinar qu\u00e9 sonrisas eran reales y cu\u00e1les eran falsas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctora Niedenthal y sus colegas tambi\u00e9n evaluaron la importancia del contacto visual en las sonrisas. Hicieron que los estudiantes miraran una serie de retratos como el del Caballero sonriente, del artista Frans Hals, del siglo XVII. En algunos retratos, el sujeto retratado no miraba al espectador, mientras que en otros las miradas se encontraban. En algunas pruebas, los estudiantes miraban pinturas que ten\u00edan los ojos tapados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los participantes establec\u00edan el impacto emocional de la pintura. La doctora Niedenthal y sus colegas encontraron, como lo hab\u00edan previsto, que la gente sent\u00eda un mayor impacto emocional cuando los ojos estaban descubiertos que cuando estaban tapados. La sonrisa era id\u00e9ntica en todas las pinturas pero no era suficiente. Es m\u00e1s: se advert\u00edan diferencias que eran m\u00e1s grandes cuando la cara del retrato ten\u00eda contacto ocular directo con el espectador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Niedenthal sospecha que tanto ella como los otros psic\u00f3logos apenas est\u00e1n comenzando a aprender los secretos de sonrisas que los artistas explicaban hace siglos. Quiz\u00e1s hasta sea posible comprender por qu\u00e9 la sonrisa de Mona Lisa es tan poderosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Yo dir\u00eda que la raz\u00f3n por la que ha sido tan exitosa es porque uno logra el contacto ocular con ella -dijo Niedenthal-; adem\u00e1s, el hecho de que el significado de su sonrisa sea doblemente complicado se debe a que la propia imitaci\u00f3n de ella es tambi\u00e9n misteriosa y dif\u00edcil.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Cuando est\u00e1s sonriendo,\u00a0el mundo entero sonr\u00ede contigo.&#8221;\u00a0 ~\u00a0\u00a0Louis Armstrong El siguiente es un art\u00edculo publicado hace unos d\u00edas en el peri\u00f3dico The New York Times. 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